Lo que NO es el Amor Verdadero
El Amor verdadero no está basado en el sexo. Muchas personas confunden el amor con el sexo, esto es muy triste. Los que practican el sexo fuera del matrimonio nunca pueden distinguir el amor verdadero cuando sus emociones están entrelazadas con el amor sexual. El sexo es un regalo de Dios solamente para el matrimonio. Hay más que solo sexo en un matrimonio.
El amor verdadero no es lo que ves. No vas encontrar el amor verdadero basado en las apariencias. Casándote con alguien porque es lindo no va hacerte feliz. El amor verdadero mira lo que está dentro de una persona, es dónde está la hermosura verdadera. El amor verdadero se encuentra en el corazón. Debemos buscar su interior cuando estamos buscando nuestra futura pareja.
El amor verdadero no rescata. El amor verdadero no es destruir tu vida para ayudar a otro con su problema. Cada persona es responsable por su propia vida, acciones y decisiones. Si las acciones de la otra persona está volviéndote loca o estás tratando de controlar el comportamiento de otros estás dañándote a ti misma y a ellos. No debes considerar el matrimonio si no estás feliz, tratando de controlar a la otra persona, o estás poniendo excusas por el mal comportamiento que tiene hacia otros. No es amor el de rescatar a alguien de sus malas decisiones. Cada persona debe pagar sus propias consecuencias. No puedes salvarles de ellos mismos.
El amor verdadero no es egoísta. Las personas egoístas no son buenas parejas. Las personas que no son egoístas encuentran gozo en dar a otras. Las personas egoístas quieren cuidar de si mismos y lo que ellos quieren. Supliendo las necesidades de otras personas es importante porque puedes tener una vida saludable y feliz. Las personas egoístas no pueden darte lo que tú necesitas porque ellos están buscando suplir sus propias necesidades.
El amor verdadero no tiene que ver con el dinero. No hay cantidad alguna de dinero que puede traerte la felicidad. ¿Cuántas personas en el mundo piensan que pueden tener el amor verdadero si tienen mucho dinero? El amor al dinero es la raíz de todos los males. El dinero le hace a la gente hacer cosas que normalmente no lo haría. Si piensas que tienes que casarte con alguien que tiene mucho dinero para ser feliz. Estás equivocado. Los problemas son más caros cuando tienes más dinero.
El amor verdadero no se encuentra en el auto-estima bajo. ¿Cuántas personas piensan que pueden ser felices si están enamorados? Si no estás feliz ahora, no hay ninguna persona que puede ayudarte a ser feliz. Tienes que aprender a amarte a ti misma antes que puedas amar a otra persona. Los matrimonios felices se encuentran cuando tienen a dos personas felices que se aman y cuidan de quienes son ahora. Ellos no buscan una pareja para “probar” que pueden ser amados. Cuando tienes buena auto-estima, vas a hacer mejores decisiones. La gente que está dolida muchas veces se enamoran con la primera persona que llena el vacío que tiene dentro. Probablemente estas personas no tendrán un matrimonio saludable. Debes buscar lo raíz de tu infelicidad y trabajar para mejorar tu propia vida. Después debes pedir a Dios para saber cual es su voluntad para tu vida.
El amor verdadero no es el abuso físico ni verbal. El amor no es abusivo. Cualquier tipo de comportamiento abusivo no es amor. El amor es la amabilidad y gentileza del corazón. El amor no quiere sufrir. El amor edifica, no destruye. Nunca debes pensar en casarte con alguien que es abusivo. Cualquier tipo de comportamiento abusivo antes del matrimonio será mucho peor después del matrimonio.
Debes ver I Corintios para ver lo que es el amor verdadero. Si no sos casado, debes tomar tu tiempo y escoger a la persona que Dios tiene para vos. Tu vida y los que están alrededor de vos serán afectados por tu decisión. Debes recordar que cuando te casas es para toda la vida. Dios odia el divorcio. El divorcio trae muchas consecuencias no solamente a la pareja, sino mucho más para sus hijos. Cada persona merece ser feliz. Dios quiere que seamos felices. Nunca vas arrepentirte de esperar a la persona que Dios tiene para ti.





y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.” Deuteronomio 6:5-7
